Fui muy chico por primera vez a la región del Istmo de Tehuantepec en Oaxaca y no recuerdo mucho, sólo que moría de calor, creo que no recuerdo más, es por eso que ahora quiero compartirles sobre esta mi nueva primera vez.
Mucha gente me sugería asistir a una vela en el Istmo para conocer y hacer fotos en esta que es una fiesta de orígenes ancestrales que hoy en día se sigue realizando y es una de las tradiciones más arraigadas del Estado de Oaxaca; desde hace tiempo deseaba ir pero la verdad no recuerdo por qué no había asistido a una, quizás carecía de una invitación concreta, el calor, la distancia o los tres motivos juntos. Ahora, con un buen amigo tehuano la cosa fue más fácil y rápido, no lo pensé mucho cuando me propuso asistir a la Vela Tehuantepec, confieso que me emocionó la idea de tener por fin una invitación, 4 horas y media no eran a final de cuentas tanto para algo que prometía ser una buena experiencia. Llegó el día de partir rumbo a Santo Domingo Tehuantepec, en el camión no dormí mucho pues estaba al pendiente del camino que me resultaba novedoso, llegué puntual a mi destino, el calor tampoco era tan fuerte como me lo platicaban, aún así estábamos a 27º C con algo de humedad a las 5pm.
Dejé las cosas en el hotel que está frente a la terminal y así poder recorrer a gusto la ciudad, mi amigo me fue mostrando y explicando los distintos atractivos y costumbres de su lugar de origen, me parecía muy interesante que aun siendo parte del Estado, esta región fuera tan distinta a la Capital.
Por distintas partes pude ver a varias tehuanas alistándose para la vela, algunas esperaban sus trajes con la costurera y otras en la tintorería, algunas llegaban al salón de belleza para el peinado y maquillaje, más tarde mi amigo me llevó a Dxi Laani (día de fiesta) uno de los lugares más concurridos donde rentan trajes pero mala noticia, ya estaba cerrado, me asomé por la ventana y vi que aún había movimiento, a una chica la estaban arreglando, hice una foto a través de la reja y entonces, buena noticia, el encargado del lugar nos abrió la puerta para conocer y hacer mejores fotos, una vez adentro pudimos ver que estaba su propietario Gilberto concentrado dando los últimos toques al arreglo de Naxhielly quien en mayo fue reina de la Vela Sandunga (la mayor vela de Tehuantepec) y que había sido invitada de honor a la vela que iríamos más tarde. Este era un fascinante lugar atrapado en el tiempo con interesantes fotos antiguas de Tehuantepec y su gente, no había modo de pasar por desapercibido un elegante gigantesco espejo con marco dorado, maniquíes de época y una máquina de coser similar a la que usaba mi abuela le daba a ese espacio un toque tradicional.
Teníamos hambre y lo mejor era cenar antes de ir a la vela, un par de garnachas a un costado del templo de Laborío, ahí justo en frente de la refresquería de Don Toñito, fue nuestra opción, esas fueron quizás las mejores que hasta hoy haya probado. Platicando se nos fue el tiepo y nos percatamos que ya era la hora de irnos a cambiar, los hombres también llevan código de vestimenta: guayabera, pantalón y zapatos negros y las mujeres deben usar el traje de tehuana con olán tieso y así fue, todo mundo estaba apegado a ese protocolo que ya en vivo, de verdad, resulta fascinante y emocionante a la vez, la fiesta apenas empezaba y ya estaba feliz de haber asistido.
En punto de las 10pm y mi amigo y yo llegábamos al salón que lleva por nombre Tanguyú, un enorme salón que ya lucía bellamente decorado con una gran cantidad de papel picado que cubría todo el techo, mesas y sillas con manteles y cubiertas de colores brillantes, al frente dos escenarios para las bandas de música cada uno con juegos de luces multicolores que combinarían a la perfección con todo.
Ahí cada quien lleva su cena que por lo general son botanas de la región, el alcohol se compra ahí mismo, la familia de mi amigo estuvo siempre muy atenta como toda la gente que conocí, me compartía información y me mantenían al tanto de lo que sucedía, estaban atentos a que estuvera bien atendido el "foraneo" esa noche.
Comenzó la música y un grupo de jóvenes tomaron por escenario la pista para realizar distintos bailables, quemaron un 'torito' (con pirotecnia) y posteriormente hizo su recorrido por el salón Naxhielly con su respectivo estandarte y varias tehuanas que la acompañaban. Al termino distintos sones, fandangos y polkas fueron amenizando la noche donde todos bailaron. Dos momentos llamaron mucho mi atención, uno fue en punto de las 12 de la noche cuando se interpreta la Sandunga (que en zapoteca, significa mujer alegre, salerosa y bailadora) del compositor oaxaqueño Máximo Ramón Ortiz y que es considerado himno de los Tehuanos, ya imaginarán la alegría y orgullo de la gente bailando eso; el otro momento que me parecío único fue ya entrada la noche o mejor dicho la madrugada cuando bailaron muy cordinados el popurrí de sones que es de las melodías más largas que se ejecutan en las fiestas,
entre los sones que se tocan está Camilo Flores,
Behua Xiña y el Rendido entre muchos otros, este popurrí tiene muchos cambios
de ritmos y existen
juegos y pasos que la gente va ejecutando según el fragmento, algo muy divertido.
No supe a que hora terminó la vela, yo en punto de las 5am no podía más, había sido un día largo y necesitaba descansar, crucé la pista y dejé atrás a varias parejas que seguían bailando.
El domingo terminé de recorrer con mi amigo algunas partes que quedaban pendientes por conocer previo a tomar el autobús de regreso.
Ese fin de semana pasó muy rápido pero fue muy grato haber hecho muchas cosas por primera vez, antes de volver a Oaxaca ya tenía invitación para volver en mayo a Santo Domingo Tehuantepec y asistir a la Vela Sandunga, ahora espero poder bailar el popurrí de sones, por suerte tengo varios meses para aprender, eso si, ya me advirtieron que para esas fechas hará mucho más calor, veremos que tal, ya quiero volver.
Muchas gracias Michell, mi gran anfitrión.
Muchas gracias Michell, mi gran anfitrión.
Para conocer más de esto que viví, no dejes de ver el siguiente video que resume brevemente mi fin de semana.
Para saber más sobre las velas da click aquí
ENGLISH VERSION
I was very little the fist time I went to the Tehuantepec's region in Oaxaca, I remember it was too hot, I don think i can recall anything else so I think I can call this my new first experience there.
ENGLISH VERSION
I was very little the fist time I went to the Tehuantepec's region in Oaxaca, I remember it was too hot, I don think i can recall anything else so I think I can call this my new first experience there.
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