"Van a estar mis papás en Oaxaca en el desfile de estandartes y en la vela, deberías ir", me dijo mi amigo y es que las fiestas del Istmo de Tehuantepec estaban iniciando y en esta ocasión la comunidad de Istmeños que radican en la capital celebrarían su gran fiesta anual en grande y quería ir, no sólo a hacer fotos sino dsfrutar del evento completo.
Llegué temprano ese domingo con cámara lista, ahí estaban los papás de mi amigo y algunos de sus parientes a los que saludé, iban saliendo de la misa.
Los vestidos de las mujeres, la alegría de la gente y la música de la banda comenzaban a tornar muy alegre y colorida esa tranquila mañana de mayo en al que gente se acercaba para atestiguaraquel peculiar mosaico multicolor.
Pronto se alinearon todos para comenzar con el desfile, cada barrio se agrupaba por bloque y una representante (capitana) portaba el estandarte decorado con largos listones satinados que cada una de las mujeres sostenían del extremo. Los cohetes comenzaron a sonar en el cielo y las bandas iniciaroncon los acordes propios para el desfile, era momento de avanzar para recorrer las distintas calles principales del centro. La gente se asomaba de casas y negocios al escuchar la algarabía, querían verlos pasar y algunos más deseaban retratar esas escenas.
¡Que calor!, estábamos a 33°C y después de varias cuadras bajo el sol me sentía agotado, ellas como si nada, seguían caminando con garbo y orgullo luciendo sus espectaculares trajes y mostrando en todo momento su alegría, el calor no las iba a detener, además viene de una tierra mucho más calurosa.
Terminó el desfile de estandartes en el templo de la Merced y era hora de ir a la vela, la celebración propia del Istmo de Tehuantepec en un gran salón a unos cuantos minutos de distancia de donde estábamos, un taxi nos llevó hasta el recinto donde ya había gente, el escenario listo y la gente saludabaa sus conocidos en lo que encontraban el lugar para sentarse ya que se agrupaban por barrios o familias quienes fungían de anfitrionesen la vela yofrecían comida a sus invitados, así se organizaron todos.
De pronto noté una mesa de puros señores sentados a los que la gente se dirigía a saludarlos con mucho respeto y me explicaron que ellos eran los Shuanas, queson, después del alcalde,la autoridad máxima de cada barrio y losencargados de difundir de las costumbres y tradiciones de donde son electos y a los que representan, su función social es la de dirigir
la organización ceremonial de la cultura zapoteca durante las fiestas y
mantener las costumbres que son heredadas por generaciones.
Durante la vela hubo mucha comida, lo que pensé que era la comida resultó ser apenas la botana, platos y platos de comida circulaban esa tarde que incluso postre incluía.
No pasó mucho tiempo para que la banda interpretara música típica con la cual aproveché para que me enseñaran a bailar algunos valses y polkas tradicionales, creo que aprendí rápido pues fue a los pocos días cuando fui a la vela Sandunga que pude poner en práctica lo aprendido ese día.
Vaya que es de lo más interesante acercarse y aprender más de la cultura del Istmo de Tehuantepec y es que además con la calidez de su gente hace que uno se enamore más de esa tierra llena de tradición, color, música y sabores.
Estaba a un día y no encontraba una buena guayabera para esta ocasión especial, lo de menos era llevarme la que tenía pero me quedaba corta yno quería verme mal, desde que fui en diciembre a la Vela Tehuantepec me advirtieron que la Vela Sandunga era la madre de todas las Velas del Istmo de Tehuantepec.
Una pequeña tienda del centro fue mi última oportunidad donde por suerte encontré una de mi agrado, por fin ya tenía todo listo: pantalón negro, guayabera, paliacate y zapatos negros, por ser ésta tan tradicional, todos deben apegarse al estricto código de vestimenta en donde las mujeres deben llevar el auténtico traje de Tehuana con olán blanco y almidonado.
Un amigo que ya estaba allá me lo advertía: 'hace muchísimo calor' pero
confieso que no le tomé mucha importancia, a final de cuentas en la
Ciudad de Oaxaca estábamos a 34ºC y además la emoción me envalentonaba.
Llegó el día, estaba feliz y sentado en el autobús a punto de partir rubo a Santo Domingo Tehuantepec cuando recibí un mensaje, era otro amigo más que estaba ya ahí y no sabíamos que ambos estaríamos en dicho evento, esto se iba a poner muy divertido.
De
milagro pude dormir las casi 5 horas de carretera y al bajar del autobús
aclimatado sentí el golpe de calor, wow, ahora entendía lo que me
querían decir, la temperatura esa tarde era de 38ºC con humedad, tomé mi
maleta y crucé una calle,
llegué al mismo hotel donde me había quedado en diciembre del año pasado. Descansé un momento previo a cambiarme, ya quería llegar al lugar donde presenciaría aquella fiesta tan platicada.
Después del baño pude mantenerme fresco por muy poco tiempo, apenas comenzaba a cambiarme y ya sudaba de nuevo.Salí
de la habitación y un taxi me dejó en casa de mi amigo que me había
invitado y ya me esperaba con algunos familiares, caminamos y ya oíamos la música, estábamos a un par de cuadras de la explanada del Palacio Municipal donde se realiza la Vela, ya en el lugar y con boleto en mano cruzamos el acceso donde revisaron que no lleváramos líquidos, el alcohol y bebidas se venden adentro, eso si, todos entraban con bolsas y canastos pues en esta fiesta cada quien puede, si así lo desea, llevar sus alimentos que consisten en platillos o botanas típicas.
Escuchar la música en vivo y además ver que todos y todas vestían tradicionalmente me ponían la piel chinita, por fin entramos y una gran lona dando la bienvenida bloqueaba la vista a la fiesta, había que doblar para encontrarsede frente con el lugar que lucía espectacularadornado con papel picado multicolor, muchas flores en jarrones y espejos con marcos dorados que simulaban un palacio europeo, esta vela en su inicio hace 63 años se realizaban
para gente de clase media y alta, no era una fiesta abierta al pueblo
ni dedicada a imágenes religiosas, era una celebración elegante.
- "Mira, ella es Aline, la reina de la Vela Sandunga"- me dijo mi amigo, él la saludó, de hecho es su sobrina, me la presentó y aproveché para saludar también a Naxhiellyque estaba a un lado, ella fue la reina del año pasado y la conocí cuando grabé el video de la Vela Tehuantepec en diciembre. Después de esa breve charla fuimos a buscar nuestra mesa, la explanada es muy grande y ya estaba casi lleno.
Pasó poco tiempocuando comenzó el
tradicional paseo del estandarte presidido por las señoritas de los
distintos barrios del
municipio, luego siguió un momento emotivo y de gran orgullo, se bailó el
vals tehuano "Celosa" con motivo del centenario de su creación, obra de Margarito M.
Guzmán.
En una pausa vi a un amigo en una mesa del fondo con más amigos y
amigas, fue muy grato verlos y ya adentrados entre charlas, mezcales y
botana escuché a la persona de la orquesta anunciar que eran las 12 de
la noche, momento de interpretar "La Sandunga" himno de la gente del
Istmo de Tehuantepec, volteé a ver a mi amiga para pedirle que fueramos a
bailar, nos tomó un poco de tiempo atravesar mesas y llegar al centro
-"¿sabes bailarla?"-, le pregunte, a lo que ella rápidamente me
respondió -"no, pero yo te sigo"-. Me sentía muy seguro en la pista, hacía
apenas una semana me habían enseñado a bailarla, en verdad no se si lo
hice bien pero me dejé llevar por la música y la emoción pues en
la Vela Tehuantepec quedé maravillado al ver a todos bailarla en
sincronía, este año no me quedaría viendo nada más, quería participar como todos
ellos y si, esta vez lo pude hacer.
El
tiempo voló y no me enteré en que momento dieron las 5:30 de la mañana, estaba
cansado pero muy contento, era hora de comenzar a despedirse para volver
al hotel a descansar y refrescarse en el aire acondicionado luego que a
esa hora la temperatura sólo había bajado a 27°C.
Esta
fue una verdadera experiencia enriquecedora, de esas que me ponenfeliz, de esas que pasan demasiado, que grato fue atestiguar nuevamente
el orgullo de los tehuanos en esta que es su fiesta máxima y
esperada durante todo el año, la amabilidad y
alegría de su gente siempre presente, vaya que saben hacer fiesta.
Quiero volver pronto al Istmo de
Tehuantepec, no, no importa el calor, quiero volver.
Fui muy chico por primera vez a la región del Istmo de Tehuantepec en Oaxaca y no recuerdo mucho, sólo que moría de calor, creo que no recuerdo más, es por eso que ahora quiero compartirles sobre esta mi nueva primera vez.
Mucha gente me sugería asistir a una vela en el Istmo para conocer y hacer fotos en esta que es una fiesta de orígenes ancestrales que hoy en día se sigue
realizando y es una de las tradiciones más arraigadas del Estado
de Oaxaca; desde hace tiempo deseaba ir pero la verdad no recuerdo por qué no había asistido a una, quizás carecía de una invitación concreta, el calor, la distancia o los tres motivos juntos. Ahora, con un buen amigo tehuano la cosa fue más fácil y rápido, no lo pensé mucho cuando me propuso asistir a la Vela Tehuantepec, confieso que me emocionó la idea de tener por fin una invitación, 4 horas y media no eran a final de cuentas tanto para algo que prometía ser una buena experiencia.Llegó el día de partir rumbo a Santo Domingo Tehuantepec, en el camión no dormí mucho pues estaba al pendiente del camino que me resultaba novedoso, llegué puntual a mi destino, el calor tampoco era tan fuerte como me lo platicaban, aún así estábamos a 27º C con algo de humedad a las 5pm.
Dejé las cosas en el hotel que está frente a la terminal y así poder recorrer a gusto la ciudad, mi amigo me fue mostrando y explicando los distintos atractivos y costumbres de su lugar de origen, me parecía muy interesante que aun siendo parte del Estado, esta región fuera tan distinta a la Capital.
Por distintas partes pude ver a varias tehuanas alistándose para la vela, algunas esperaban sus trajes con la costurera y otras en la tintorería, algunas llegaban al salón de belleza para el peinado y maquillaje, más tarde mi amigo me llevó a Dxi Laani (día de fiesta) uno de los lugares más concurridos donde rentan trajes pero mala noticia, ya estaba cerrado, me asomé por la ventana y vi que aún había movimiento, a una chica la estaban arreglando, hice una foto a través de la reja y entonces, buena noticia, el encargado del lugar nos abrió la puerta para conocer y hacer mejores fotos, una vez adentro pudimos ver que estaba su propietario Gilberto concentrado dando los últimos toques al arreglo de Naxhielly quien en mayo fue reina de la Vela Sandunga (la mayor vela de Tehuantepec) y que había sido invitada de honor a la vela que iríamos más tarde. Este era un fascinante lugar atrapado en el tiempo con interesantes fotos antiguas de Tehuantepec y su gente, no había modo de pasar por desapercibido un elegante gigantesco espejo con marco dorado, maniquíes de época y una máquina de coser similar a la que usaba mi abuela le daba a ese espacio un toque tradicional.
Teníamos hambre y lo mejor era cenar antes de ir a la vela, un par de garnachas a un costado del templo de Laborío, ahí justo en frente de la refresquería de Don Toñito, fue nuestra opción, esas fueron quizás las mejores que hasta hoy haya probado. Platicando se nos fue el tiepo y nos percatamos que ya era la hora de irnos a cambiar, los hombres también llevan código de vestimenta: guayabera, pantalón y zapatos negros y las mujeres deben usar el traje de tehuana con olán tieso y así fue, todo mundo estaba apegado a ese protocolo que ya en vivo, de verdad, resulta fascinante y emocionante a la vez, la fiesta apenas empezaba y ya estaba feliz de haber asistido.
En punto de las 10pm y mi amigo y yo llegábamos al salón que lleva por nombre Tanguyú, un enorme salón que ya lucía bellamente decorado con una gran cantidad de papel picado que cubría todo el techo, mesas y sillas con manteles y cubiertas de colores brillantes, al frente dos escenarios para las bandas de música cada uno con juegos de luces multicolores que combinarían a la perfección con todo.
Ahí cada quien lleva su cena que por lo general son botanas de la región, el alcohol se compra ahí mismo, la familia de mi amigo estuvo siempre muy atenta como toda la gente que conocí, me compartía información y me mantenían al tanto de lo que sucedía, estaban atentos a que estuvera bien atendido el "foraneo" esa noche.
Comenzó la música y un grupo de jóvenes tomaron por escenario la pista para realizar distintos bailables, quemaron un 'torito' (con pirotecnia) y posteriormente hizo su recorrido por el salón Naxhielly con su respectivo estandarte y varias tehuanas que la acompañaban. Al termino distintos sones, fandangos y polkas fueron amenizando la noche donde todos bailaron. Dos momentos llamaron mucho mi atención, uno fue en punto de las 12 de la noche cuando se interpreta la Sandunga (que en zapoteca, significa mujer alegre, salerosa y bailadora) del compositor oaxaqueño Máximo Ramón Ortiz y que es considerado himno de los Tehuanos, ya imaginarán la alegría y orgullo de la gente bailando eso; el otro momento que me parecío único fue ya entrada la noche o mejor dicho la madrugada cuando bailaron muy cordinados el popurrí de sones que es de las melodías más largas que se ejecutan en las fiestas,
entre los sones que se tocan está Camilo Flores,
Behua Xiña y el Rendido entre muchos otros, este popurrí tiene muchos cambios
de ritmos y existen
juegos y pasos que la gente va ejecutando según el fragmento, algo muy divertido.
No supe a que hora terminó la vela, yo en punto de las 5am no podía más, había sido un día largo y necesitaba descansar, crucé la pista y dejé atrás a varias parejas que seguían bailando.
El domingo terminé de recorrer con mi amigo algunas partes que quedaban pendientes por conocer previo a tomar el autobús de regreso.
Ese fin de semana pasó muy rápido pero fue muy grato haber hecho muchas cosas por primera vez, antes de volver a Oaxaca ya tenía invitación para volver en mayo a Santo Domingo Tehuantepec y asistir a la Vela Sandunga, ahora espero poder bailar el popurrí de sones, por suerte tengo varios meses para aprender, eso si, ya me advirtieron que para esas fechas hará mucho más calor, veremos que tal, ya quiero volver.
ENGLISH VERSION I was very little the fist time I went to the Tehuantepec's region in Oaxaca, I remember it was too hot, I don think i can recall anything else so I think I can call this my new first experience there.